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El artista plástico

El ingeniero de 66 años de edad Juan Muzzi es un piloto de la aeronave que desarrolló una capacidad artística increíble. Desde que tenía cuatro años, ayudó a sus abuelos con sus esculturas en el patio trasero. A los 14 años, empezó a crear sus propios productos, y después empezó la pintura. La ingeniería también le concedió algunos puestos de trabajo en todo el mundo, pero Brasil fue el país elegido para quedarse y difundir sus ideas innovadoras.

TPB201403_06_01Su empresa, Imaplast, tiene 40 años, fundada en 1970, y fue con ella que sus ideas se volvieron realidad y alcanzó los mercados de todo el mundo. Un muelle espiral plástico colorido y una bicicleta de plástico lo hicieron internacional. “Fui a Italia para trabajar con máquinas de café y allí tuve mi primer contacto con el plástico, en Milán, 1963”. Muzzi fue obligado a comprar el juguete de Leonardo da Vinci que se rompió en sus manos durante la prueba en la tienda. “Era como una paloma que volaba, y se me rompió”, explica Juan Muzzi.

Cuando regresó a Brasil, su esposa lo convenció a crear juguetes inteligentes y él comenzó a fabricar la paloma. Aparte de que su éxito llegó sólo después de varios años con el juguete de plástico que era un muelle espiral colorido, en 1986. “Fue una idea simple adaptada al plástico, y le fue muy bien aceptado”, dice Muzzi. Terminó su muelle exportado para Francia, Alemania, Rusia y que le ayudó a entender el tamaño del mundo y la gran cantidad de oportunidades. “El muelle me abrió los ojos para el mundo”, enfatiza.

Después del resorte, muchas otras creaciones surgieron de su cerebro, pero su obra maestra puede estar ocurriendo hoy en día. Muzzi es el autor de un cuadro de bicicleta muy innovador hecho 100% de plástico. Se puede producir en tan sólo 4 minutos, y llegar a producir 10 mil al mes, con técnicas de producción de moldeo por inyección, una revolución en el mercado de la bicicleta. “Innovador, contemporáneo, ecológico, sin costos de extracción de minerales y baja cantidad de energía y CO2 producidos”, explica el ingeniero. Es hecho de plástico a partir de materiales reciclados.

Su proyecto de vida comenzó hace 14 años, cuando hacia patinetas y visitó una fábrica de bicicletas donde compraba diferentes cosas. Hablo con el encargado de la fábrica, donde le pidió para trabajar en un proyecto que podría reducir el consumo y aumentar la productividad, pero nadie escuchó sus ideas. Muzzi decidió trabajar por su cuenta para construir el molde y el primer prototipo. Tras gastar alrededor de unos U$S 2 millones, oriundos de la venta de una aeronave y de un taller, luego de 14 años finalmente logró su objetivo.

Hoy en día, es el primer fabricante de bicicletas de plástico en el mundo y exporta a varios países. Cuenta con patentes de los EE.UU, los Países Bajos y el certificado de calidad del laboratorio de renombre brasileño Falcão Bauer. “El producto fue inventado en la ‘era ecológica’ de la sociedad, la gente está muy interesada en el producto”, concluye Muzzi.

Su invención ha concedido entrevistas para las grandes televisoras de radiodifusión en el mundo, como CNN, Globo y canales chinos. Clientes de empresas internacionales como Coca-Cola, Petrobras y Natura son parte de su cartera y su empresa tiene negocios en los EE.UU, Países Bajos, Italia y España. “La innovación es un obstáculo muy duro para una posible competencia, y los demás tienen que trabajar mucho para alcanzarme a mí”, dice Juan Muzzi.

 

Fonte: Think Plastic Brazil